Sucedió una tarde en Madrid
Si lo deseo, puedo revivir esta escena a la perfección, torturándome sobre qué pude hacer para cambiar las cosas, sobre cómo debí defenderme, gritar, hacer algo. Pero no me sirve de nada, solo es un amargo recuerdo de una bella ciudad. España es hermoso, en verano excesivamente caluroso, siempre buscando la sombra, para evitar sentirme bañada en sudor, no a lo que estoy acostumbrada. Era mi penúltimo destino en Europa, mi viaje terminaba en París, Francia. Recuerdo tomar ese día de descanso, querer estar en el hotel un día completo, turistear puede ser cansado, o al menos así fue para mí, no me quejo, lo disfruté muchísimo, pero por todo el viaje había querido poder nadar en una de las albercas, y la oportunidad no se había presentado, hasta el hotel en el que me hospedé en Madrid, cerca del aeropuerto. En el último piso del hotel, había dos albercas sin techo. Fui a mi habitación a cambiarme, ponerme mi traje de baño, y un pareo. Me acerqué al pequeñ...