Apropiando la narrativa (Sobre vivencias, sobrevivencia pt. II)

Hoy a pesar de tener que haber sido un gran día, de solo emoción y paz, creo que empiezo a entender que hay personas cerca de mí que no me desean lo mejor, y que obran a mis espaldas buscando mi dolor. 

Personas tan vacías que buscan obsesionarse conmigo para ignorar su falta de tranquilidad, para ignorar el hueco de su alma. 

Tengo el entendido, que estas personas buscan silenciar mi versión de los hechos, pintarme como la villana de la historia, ¿Y por qué debería dejarme? Ya he sido demasiado dejada, dejando que sus allegados me trataran mal en talleres, en clases, en los pasillos, en otras oportunidades, dejando que trates mal a personas que quiero ¿Cuánto más daño necesitas hacerme, cuánto más daño necesitas hacer? 

Deberíamos ser agentes de cambio, pero sus ego les nublan, y no pueden ver más allá de sus propios reflejos. 

Y como agente de cambio, busco cambiar la narrativa.

Una narrativa que tenías en tus manos, como te gustaba, pero ahora ya no busco tu comodidad. 

Busco decir la verdad. Hecho tras hecho. 

Que Dios nos agarre confesados. 

Se dijo en frente de varias personas que yo era alguien de carácter agresivo, una persona celosa y obsesiva, lo cual rotundamente negaste en mi cara, y para hacerlo aún mejor, me confirmaste que si una persona había sido celosa y obsesiva conmigo, habías sido tú. También se mencionó que al ser yo de carácter agresivo, le gritaba a tu persona.

Lo cual también me negaste. 

Algo que no negaste fue la coerción sexual a la que me sometiste, ¿O eso ya no lo recuerdas? Dónde yo me tenía que disculpar contigo llorando a mares para obtener tu perdón por no estar dispuesta en ciertos momentos, donde todo era mi culpa. 

También recuerdo cómo te disculpaste por tu terrible manejo de tu persona hacia mi depresión con ideación suicida. 

Yo tampoco he sido una gran persona siempre, ni mucho menos la mejor pareja, la mejor hija, la mejor nada, y jamás en la vida aseguraría serlo, pero esa es la diferencia entre tú y yo. 

Lo que no recuerdas del todo y no te gustó que escribiera, fue cuando te pedí que te detuvieras, durante el sexo oral, verdaderamente no quería, y nunca sabré si fingiste no escucharme, o en realidad no podías escucharme, pero tuve que fingir para sentirme segura después. 

No sé si tengas la capacidad de entender el miedo y el trauma que me causaste, como para que tuvieras la osadía de salir y dar tu falsa versión de los hechos. 

Ya que gracias a tu versión, tus amistades rompieron cosas mías en el salón de cerámica, el que cabe mencionar que se encuentra en la Facultad de Ingeniería. Gracias a tus amistades, ciertas personas decidieron fingir que no existía en clases, ignorandome en frente de otras personas. Gracias a tus amistades, algunas de esas personas me hicieron lo que los japoneses llaman "Butsukari otoko", cometido por personajes más altos y con más fuerza que yo. 

¿Y aún así sientes la gran desesperación por ser la víctima de una historia donde fuiste la victimaria?

Que bajeza, porque podría seguir escribiendo sobre más cosas que tuve que vivir a manos de tus amistades, y más cosas que mis amistades tuvieron que vivir por tu culpa, y culpa de aquellos que te rodean. 

Espero que esto por fin te haga pensar en algo más que tu ego, que te inspire a pensar en otros, y en cómo tus mentiras y tus acciones pueden afectar a otras personas, cómo tu necesidad de crear chismes lastima a los demás. 

Por el amor de Dios, lo que menos necesito es drama en mi vida, tengo más de dos enfermedades crónicas, ya pasé por tres cirugías en el mismo ojo, he sido golpeada por familiares, abusada sexualmente, mi madre tiene cáncer, tuve que ver como dormían a mi perrita por cáncer hace casi un año, no busco más drama, busco la verdad y busco paz mental. 

Tú deberías buscar lo mismo. 

Deberías crecer, deberías madurar. 

Deberías aceptar las verdades y buscar cambiar. 

Deberías aceptarte a ti misma. 

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