En mi mente, aún me debes una disculpa, por la mentira de la cual estoy segura que dijiste, la mentira por la cual apostaría mi vida que dijiste, esa mentira en la que otras personas me confirman haber estado cuando pronunciaste esas palabras falsas. Y ahora me entero que por esa mentira, yo te castigué a ti, pero ahora tú castigas a otros, el ostracismo es un castigo social, yo sentía que lo hacía hacia tu persona, porque me hiciste daño, tus palabras afectaron mi día a día, palabras que bien sabes, son una mentira, pero jamás quise que llegara más lejos, afectando las vidas de más personas. Esto ya no está bien, y creo que ya no necesito la disculpa, si verdaderamente dijiste lo que creo que dijiste, haya sido por enojo, tristeza, confusión, y que no hayas esperado más de eso, o te hayas arrepentido al instante, porque sabías que esa pequeña flama comenzaría su camino para quemar un bosque entero, está bien, y tendría todo el sentido del mundo que ahora sientas pena y se v...
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