Entre tratar de recordar y no querer hacerlo.
No le pertenezco a nadie, así como nadie me pertenece, solo le pertenezco a los espacios en el tiempo, en los que se crean recuerdos, tanto buenos como malos.
He aquí uno malo. Entre ruidos, y ojos queriendo cerrarse, grabé las imágenes en mi cerebro, para siempre, diciéndome a mi misma “debes recordar esto” tratando de recordar los detalles, mientras la escena tomaba forma, quería ver hasta dónde llegaría, por doloroso que fuera. Mi corazón no podía más, sentía que saldría de mi pecho. Fui rescatada por otra persona que se sentía incómoda, debo recordar agradecerle, en verdad se siente como que ella detuvo, sin así quererlo, o no lo sé, estos eventos tan estresantes, asfixiantes, los cuales me indujeron ansiedad como no la recordaba, pero si recuerdo haberme sentido muy relajada antes de todo, nada es duradero ¿o sí? Apenas pudiendo caminar, logré mi salida, nada parecía mejorar, en todo caso, las cosas estaban en proceso de empeorar. Abrí agresivamente la puerta, el aire golpeó mi cuerpo, creí que ya estaba a salvo, pero solo me dejó sintiéndome más insegura, débil. No había escapatoria, entre golpes y pequeñas formas de dañarme, no me encontré a mi misma de nuevo. Pensé en huir por la puerta trasera, en refugiarme en la lluvia, pero me sentía tan poco equilibrada, no sentía mis pies, no sentía nada en el exterior, pero mi interior sentía todo a la vez. Recostada, no podía más, quería llorar, pero no me sentía lo suficientemente fuerte para hacerlo, y supuse que hacerlo empeoraría mi situación. Mi corazón latía tan fuerte, que dolía, mi cuerpo no me hacía caso, mis extremidades me ignoraban, tenía tanto miedo, tanto enojo, tanta tristeza. Quería regular la velocidad de mi corazón, parecía una tarea imposible, simplemente le rogué al cielo que me dejara descansar, aunque fuera eterno, porque de todas formas sentí que estaba muriendo. Cuando creía haber logrado el someter a mi corazón, era cuando dormitaba, y solo podía recrear las escenas que lograron romperme, y torturarme más, imaginando que más cosas sucedían. Una combinación de pánico, ansiedad, dolor. Entendí que dolía tanto, porque hasta cierto grado, se sentía como si mi corazón se hubiera roto. Puedo decir con certeza, que esa noche, fue una de las peores de mi vida. Quiero olvidar todo lo sucedido, quiero consumir para olvidar, pero probablemente sería una mala idea. Hice una promesa de no hacerlo nunca más, pero, ¿por qué no sabotearme un poco más? Saborear una vez más esa sensación de creer estar muriendo. Todo esto solo es una gran exageración, que se sentía exactamente de la forma descrita anteriormente, nadie murió, todo debería estar bien.
Comentarios
Publicar un comentario