Si te falta sentir o yo siento demasiado

A veces me pregunto si tienes las mismas dudas que yo tengo, y normalmente llego a la conclusión de que no, que no son así, que las tuyas son distintas, y la curiosidad me mata, pero probablemente me mataría más preguntártelas, y no quiero ser el gato que murió por curiosidad, porque yo no tengo siete vidas. 

Y me pregunto tantas cosas, pero las que siempre se mantienen, son ¿seré solo una relación corta en la cual descubra cómo es su “yo” de relación? ¿me quiere tanto como yo le quiero? La primera es tan rara y específica que ni yo estoy completamente segura de cómo me hace sentir al respecto, solo sé que no me encanta, y también sé que no hay mucho que pueda hacer al respecto, así que suelo dejarla de lado, la otra duda, la gran mayoría del tiempo, estoy casi segura de yo quererle más, y no porque sea uno de esos típicos juegos de pareja en los cuales se pelean sobre quien quiere más al otro, porque yo no estoy jugando, si mi vida dependiera de esta pregunta, con toda la certeza del mundo respondería “sí”. 

No es una competencia, porque honestamente creo que yo siento más por ti, que tú por mí. 

Y me preocupa que no sea sostenible, porque en mi mente, no sé cómo estar con alguien que no me quiere tanto como yo le quiero. 

Supongo que tiene que ver qué fue distinto para ti, es la primera vez que sientes algo por alguien de forma escalonada, fuimos construyendo esta relación, como si de una torre de bloques se tratara. 

Así que, no sé si puedas llegar con facilidad a sentir por mi, sentir como yo siento por ti. 

Porque juraría que esas bonitas palabras que hablan de amor te las digo muchísimo más de lo que tú me las dices a mí, o es posible que yo las escuche menos porque me las dices cuando duermo, es posible que aún sientas un poco de pena, o solo no lo puedes sentir así aún, o tal vez jamás. 

Quizás es injusto tener estos pensamientos y ponerte en estos hipotéticos, porque ¿cómo se mide el amor? Y no hay forma de, no aún, pero algo muy dentro de mí me lo dice. 

Es posible que sí esté siendo injusta, y sólo estás tomándote tu tiempo, para poder sentir todo en toda su extensión, para poder desenvolverte. 

Tal vez me quieres tanto como yo te quiero, y solo tenemos formas distintas de irlo demostrando. 

Y con esos pensamientos llega el miedo de decírtelo mucho, hay ahí un miedo muy tonto, de elevar tu ego si tú no sientes lo mismo, pero ese miedo es demasiado pequeño como para realmente contarlo, es más bien el miedo de sentir demasiado, de ser demasiado, demasiado melosa, y que sientas esta sensación en la cual mi cariño, como la miel, te hace sentir pegajoso, y sé que odias esa sensación. 

Pero, ¿por qué no intentarlo? ¿Por qué no habría de quererte sin miedo alguno? Como una apuesta, apuesto por ti, por nosotros, porque no me cabe duda de mi sentir hacia ti, y solo esperaré que no lo detestes. 






Mientras escribía esto, sonaba Angels - The XX, y simplemente tenía todo el sentido del mundo, y así me pasa estando contigo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Apropiando la narrativa (Sobre vivencias, sobrevivencia pt. II)

Sobre el perdón

Sobre vivencias, sobrevivencia